Cambio y reparación de llantas pinchadas
Daños estructurales: Conducir con una llanta pinchada genera una tensión inmensa en su estructura. El peso del vehículo presiona el neumático desinflado, provocando que se doble y se distorsione de forma antinatural. Esto puede provocar daños permanentes a los componentes internos del neumático, incluidos los flancos, las correas y la banda de rodadura.




































